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Una Alemania pacífica se transforma en una máquina de guerra
El negocio de los fabricantes alemanes de armas ha prosperado desde la invasión rusa de Ucrania, pero esto es sólo el principio. Alemania y la Unión Europea se han fijado un nuevo y ambicioso objetivo: la independencia militar de Estados Unidos. Conseguirlo será costoso y difícil. Y lo que es más significativo, transformará de nuevo a una Alemania amante de la paz en una aterradora máquina de guerra.
Las acciones del fabricante de armas Rheinmetall se multiplicaron por más de 12 desde la invasión a gran escala de Ucrania por parte de Rusia en 2022. Su valor de mercado supera ahora al del mayor fabricante de automóviles de Alemania, Volkswagen. El valor de Rheinmetall no hará sino aumentar a medida que Europa se militarice.
Los fondos ya se están desbloqueando.
El martes, el Bundestag alemán saliente aprobó un cambio constitucional al freno de la deuda de Alemania para permitir cientos de miles de millones en gastos militares y de infraestructura. Este paquete acelerará una tendencia creciente en Alemania, donde fabricar armas de guerra es más rentable que producir bienes para la paz.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, también presentó un plan para que la UE movilice alrededor de 800 mil millones de euros (869 mil millones de dólares) para defensa y rearmar a Europa. En un discurso pronunciado el martes dijo:
Los Estados miembros deben poder confiar plenamente en las cadenas europeas de suministro de defensa, especialmente en tiempos de necesidad urgente. Y eso significa crear un mercado de equipos de defensa en toda la UE [para 2030].
Nuestro mundo está entrando en una nueva y peligrosa era.
Los fabricantes de automóviles alemanes están produciendo armamento; sus autopistas se están preparando para transportar tanques. Su economía se está orientando hacia la defensa militar, mientras que su población está siendo preparada para una guerra a gran escala. Los paralelismos con la década de 1930 son demasiado numerosos para ignorarlos y, sin embargo, nadie parece alarmado.
Un cambio industrial de la paz hacia la guerra
El 5 de febrero, el fabricante de armas franco-alemán knds adquirió la fábrica de trenes Alstom en Görlitz, Alemania. “En lugar de vagones de tren, a partir del año que viene se fabricarán aquí piezas para la industria de defensa”, comentó el canciller saliente Olaf Scholz al visitar el sitio.
Rheinmetall anunció planes para convertir dos de sus plantas, que actualmente fabrican componentes civiles, en plantas de producción de piezas para el sector militar. “En el negocio de armamento, Rheinmetall está aprovechando todas las oportunidades para aumentar los volúmenes de producción, especialmente en el sector de municiones”, anunció la empresa con sede en Düsseldorf a finales de febrero.
Hensoldt, que fabrica sistemas de radar utilizados en los campos de batalla ucranianos, tiene previsto contratar a 200 trabajadores de los proveedores de piezas de automóvil Bosch y Continental. “Nos estamos beneficiando de las dificultades de la industria automotriz”, declaró el director ejecutivo de Hensoldt, Oliver Doerre, a Reuters el 5 de marzo.
“Debemos considerar la industria de defensa como un motor económico para Alemania”, afirmó. “El sector desempeñará un papel más importante que en el pasado”.
En un correo electrónico enviado a Defense News, Hans Christoph Atzpodien, jefe de la industria de defensa alemana, dijo que esperaba “dimensiones completamente nuevas en la cuestión de la demanda de armas”, en términos de entregas más rápidas y mayor volumen.
El Telegraph informó el 11 de marzo que Volkswagen también expresó su voluntad de volver a entrar al sector militar. Oliver Blume, director general del mayor fabricante de automóviles de Europa, declaró al Telegraph:
En primer lugar, creo que, dada la situación geopolítica actual, lo que estamos viendo ahora en Alemania y Europa son exactamente las decisiones correctas, en el sentido de que necesitamos invertir más para volver a estar seguros.
No estamos en conversaciones concretas sobre lo que puede hacer Volkswagen. Mi opinión es que, si existiera la opción de vehículos militares en el futuro, tendríamos que estudiar los conceptos.
Ya lo hicimos en el pasado. El Grupo Volkswagen tiene competencia en el sector automovilístico. Estamos listos para proporcionar asesoramiento y consejos.
Pero en el punto en el que nos encontramos, esto sólo tiene un final abierto y las iniciativas serán impulsadas por la industria de defensa más que nada.
La publicación Defense Post escribió el 14 de marzo: “Entre los sistemas militares más conocidos de Volkswagen durante la Segunda Guerra Mundial se encontraban el vehículo utilitario ligero Kübelwagen, del que se fabricaron más de 50.000 unidades, y el vehículo anfibio ligero Schwimmwagen, del que se fabricaron más de 15.000 unidades”.
Considere esta referencia casual sobre la Segunda Guerra Mundial y la reacción despreocupada de nuestro mundo. ¿Hemos olvidado los horrores militares del pasado? ¿Se ha secado la sangre de millones de personas hasta el punto de que ya no la recordamos? ¿Se han desvanecido en el silencio los gritos de los prisioneros de los campos de concentración?
¿Somos inmunes a la repetición de errores históricos?
Nuestra actitud despreocupada ante el rearme de Alemania demuestra que no lo somos.
Cuando Adolfo Hitler llegó al poder, convirtió la industria civil alemana en una máquina de guerra. Reactivó la economía alemana inyectando dinero en la industria armamentística e invirtiendo fuertemente en proyectos de infraestructuras como el famoso sistema de autopistas alemán, autobahn. Esto proporcionó oportunidades de trabajo y provocó un auge económico. Pero era algo insostenible. Pronto la nación fue a la guerra. Aunque el uso de estas armas sorprendió a muchos, Adolfo Hitler lo había planeado desde el principio.
El enorme plan de gasto militar de Europa, financiado a través de la deuda, sin duda proporcionará nuevas oportunidades de empleo. Muchos trabajadores alemanes optarán por la industria armamentística, más lucrativa. Pero una economía basada en la construcción de armas no puede sobrevivir a menos que esas armas se utilicen. ¿Podrían ya existir planes para tal uso?
El Telegraph escribió que “los temores de que un Estados Unidos dirigido por Donald Trump esté retirando su apoyo al continente (...) han llevado a fabricantes como Rheinmetall y al Grupo knds a reorientar las fábricas de piezas de automóviles para fabricar armas”.
Este análisis ignora lo que realmente está ocurriendo: esto no se trata sobre Trump asustando a los aliados europeos. Estos planes han estado esperando para ser implementados.
El 10 de marzo, Defense News escribió: “Redirigir el sector automovilístico alemán para producir tanques, proyectiles y otros equipos militares no es una idea completamente nueva. En junio de 2024, el gigante de autopartes Continental y el gigante de armas Rheinmetall firmaron un memorando de entendimiento para facilitar el reentrenamiento de los trabajadores automotrices afectados por los despidos de la industria en recesión”.
Meses antes de que Trump fuera elegido presidente, ya se estaban llevando a cabo preparativos detallados para la guerra. Su plan se elaboró incluso antes de que Alemania perdiera la Segunda Guerra Mundial.
Preparando a la sociedad para la guerra
Es difícil comprender la magnitud de los preparativos de guerra de Alemania. Toda su sociedad está siendo preparada para el combate.
“Alemania y la Bundeswehr deben estar preparadas para responder a las amenazas actuales y a la defensa territorial en tiempos de paz, crisis y guerra”, decía un documento de la Bundeswehr publicado en septiembre de 2024. “Con este objetivo en mente, expertos de todas las áreas de la Bundeswehr están desarrollando el componente militar de un plan de defensa nacional, el 'Plan de Operaciones de Alemania' (oplan deu, por sus siglas en alemán), en un grupo de planificación conjunta que incluye al gobierno federal, los Estados federales y las autoridades locales, las llamadas organizaciones de luz azul y la industria. El ‘Plan de Operaciones de Alemania’ (oplan deu) es un documento secreto constantemente en proceso de desarrollo y actualización bajo la responsabilidad del Mando Territorial de la Bundeswehr”.
El mando militar que orquestó dos guerras mundiales ahora está preparando a Alemania para una tercera.
“Debemos crear conciencia sobre la importancia de una economía bien preparada y resistente para la defensa civil y militar de Alemania”, dijo Malte Heyne, director general de la Cámara de Comercio de Hamburgo.
“Si fuera esencial evitar graves peligros, la normativa permitiría incluso que el Estado convirtiera toda la economía en una economía planificada”, dijo Bertram Brossardt, director gerente de la Asociación Empresarial de Baviera, según un informe del Frankfurter Allgemeine Zeitung publicado el 18 de noviembre.
Alemania también está considerando una expansión masiva de su red de refugios antiaéreos. Los planes incluyen convertir instalaciones públicas y privadas como estaciones de metro, estacionamientos y sótanos.
La forma de pensar de la generación más joven está siendo moldeada para esperar la guerra. El gobierno aprobó en noviembre un proyecto de ley que obligará a los jóvenes a responder a una encuesta sobre su disposición para servir en el ejército.
El sociólogo militar Timo Graf observó que “en vista de la amenaza militar que representa Rusia, una clara mayoría de ciudadanos está a favor del cambio de rumbo en la política de defensa y pide específicamente una Bundeswehr (Fuerzas Armadas de Alemania) apta para la guerra”. Dijo que la creencia de que la política exterior y de seguridad de Rusia es una amenaza para la seguridad de Alemania ha aumentado del 28% en 2018 al 66% en 2024.
Todo según el plan
Después de la Segunda Guerra Mundial, los fabricantes de armas alemanes pasaron a la clandestinidad, con la intención de reactivar la economía y rearmarse en el futuro.
El 10 de agosto de 1944, el segundo al mando de Adolfo Hitler, Martin Boremann, informó a una reunión de industrialistas a través de un emisario: “No podemos ganar la guerra; debemos tomar medidas para prepararnos para una campaña comercial de posguerra”.
Boremann llevó al Partido Nazi y a sus colaboradores a la clandestinidad. El corresponsal de noticias de la Segunda Guerra Mundial Paul Manning detalló estos planes en su libro de 1981 Martin Bormann. El documento de la reunión del 10 de agosto no se desclasificó hasta 1996. Sus implicaciones para la actualidad son profundas.
“El documento, que detalla una reunión de agosto de 1944 entre los principales industriales alemanes, revela un plan secreto de posguerra para restaurar a los nazis al poder”, escribe Gerald Flurry, redactor jefe de la Trompeta, en Germany's Conquest of the Balkans [La Conquista de los Balcanes por Alemania; disponible en inglés]. “En 1944, los alemanes sabían que perderían la Segunda Guerra Mundial y ¡ya estaban planeando la siguiente ronda!”.
Los dirigentes de Messerschmitt (ahora Airbus), Volkswagenwerk, Rheinmetall y otras empresas asistieron a esta reunión. Estas empresas posibilitaron el ascenso económico de Alemania después de la guerra. ¿Debería preocuparnos que ahora estén posibilitando su ascenso militar?
Tiempo de despertar
Muchos han descartado la realidad de una clandestinidad nazi por una supuesta falta de pruebas. Pero el 9 de mayo de 1945, el fallecido Herbert W. Armstrong advirtió:
No entendemos la minuciosidad alemana. Desde el inicio de la Segunda Guerra Mundial, han considerado la posibilidad de perder esta segunda ronda, como hicieron con la primera, y han planificado cuidadosa y metódicamente, en tal eventualidad, la tercera ronda: ¡la Tercera Guerra Mundial! Hitler ha perdido. Esta ronda de guerra, en Europa, ha terminado. Y los nazis han pasado a la clandestinidad. (…) Ahora se planea metódicamente una clandestinidad nazi. Planean remontar y ganar al tercer intento.
Ochenta años después, estamos viendo cómo se implementa este plan. El imperio militar alemán se está levantando ante nuestros ojos. Pero a la mayoría de la gente simplemente no le importa. Ellos creen que es imposible que Alemania pueda iniciar otra guerra. Sin embargo, la profecía bíblica revela que Alemania iniciará otra guerra y, esta vez, Estados Unidos y Gran Bretaña no podrán detener a esa máquina de guerra.
Una profecía en Apocalipsis 17 dice: “La bestia que has visto, era, y no es; y está para subir del abismo e ir a perdición; y los moradores de la tierra (…) se asombrarán…. [Y] son siete reyes. Cinco de ellos han caído; uno es, y el otro aún no ha venido; y cuando venga, es necesario que dure breve tiempo” (versículos 8, 10).
El Sr. Flurry lo explica en Profetiza otra vez:
Esta revelación es sobre el período en el que el Sr. Armstrong, el Elías de Dios del tiempo del fin, estaba haciendo esta Obra de Dios. (…)
Nosotros vimos el eje Hitler-Mussolini durante la Segunda Guerra Mundial; pero luego, ¡se desapareció de la escena. ¡Ya “no es”! Y, sin embargo, Dios dice: ¡“lo es”! Las potencias del Eje perdieron la guerra, pero como el Sr. Armstrong predicó una y otra vez, simplemente pasaron a la clandestinidad, al “abismo” (versículo 8). Ellos siguen ahí, simplemente están en la clandestinidad.
Ahora están resurgiendo, pero estamos ciegos ante esta realidad.
La Biblia revela que nuestro mundo se dirige hacia lo que Jesucristo llamó “gran tribulación” (Mateo 24:21). Esta guerra implicará sin duda armas nucleares. Cristo advirtió que la destrucción sería tan grande que nadie quedaría vivo a menos que Él interviniera (versículo 22).
Nadie quiere imaginar lo que significaría para la humanidad una guerra nuclear total. Nadie quiere imaginar el horrible sufrimiento causado por la lluvia radiactiva. Sin embargo, la Biblia advierte que Dios hará que esta pesadilla militar siga su curso para que veamos adónde nos ha llevado nuestra rebelión contra Él.
Esto es lo que necesita Dios para llamar la atención de la humanidad. La profecía de Mateo 24 continúa “E inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor, y las estrellas caerán del cielo, y las potencias de los cielos serán conmovidas. Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria” (versículos 29-30).
Cristo regresará pronto y la humanidad aprenderá a obedecer a Dios.