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Por qué Dios está Salvando a EE UU a través de Trump
“La Edad de Oro de Estados Unidos comienza ahora mismo”, declaró Donald Trump en su discurso inaugural, el 20 de enero. “A partir de hoy, nuestro país florecerá y volverá a ser respetado en todo el mundo”.
El presidente Trump firmó órdenes ejecutivas que detendrán la inmigración ilegal, designarán a los carteles de la droga como organizaciones terroristas extranjeras, aprobarán la extracción de petróleo y promulgarán aranceles. Dijo que la política oficial del gobierno estadounidense es que hombre y mujer son los dos únicos géneros. Renombró el monte Denali como monte McKinley y el golfo de México como el golfo de Estados Unidos. “EE UU volverá a considerarse una nación en crecimiento, una que aumenta nuestra riqueza, expande nuestro territorio, construye nuestras ciudades, eleva nuestras expectativas y lleva nuestra bandera hacia nuevos y hermosos horizontes”, dijo.
Este es un contraste asombroso respecto a las peligrosas políticas que caracterizaron las administraciones de Barack Obama y Joe Biden. ¿Cómo ocurrió este cambio dramático?
Trump respondió a esta pregunta en su discurso inaugural. Después de mencionar el atentado contra su vida el verano pasado, dijo: “Sentí entonces, y creo aún más ahora, que mi vida fue salvada por una razón. Fui salvado por Dios para hacer a EE UU grande otra vez”.
Los lectores de la Trompeta saben que esto es exactamente lo que profetizó la Biblia. Dios vio la amarga aflicción de EE UU y de otras naciones de Israel en el tiempo del fin (2 Reyes 14:26-28) y decidió salvarnos —temporalmente— por mano de un moderno rey Jeroboam ii: Donald J. Trump. Incluso durante los días más oscuros de los años de desierto político de Trump, mostré cómo Dios profetizó que lo traería de vuelta para liderar un resurgimiento nacional (Lea “Por qué sigo creyendo que Donald Trump va a volver” en la Trompeta.es/1/mws2n).
Ahora bien, esto es una realidad. ¡Y realmente es un milagro! Muchas personas están agradeciendo a Dios por este sorprendente giro de los acontecimientos. Dios ha estado protegiendo y fortaleciendo a este hombre.
La gran pregunta que debe hacerse es por qué.
Debemos mirar más allá de la superficie y tener cuidado con el grave error de glorificar a Donald Trump en lugar de a Dios.
¿Está Dios bendiciendo a EE UU por su rectitud? ¿O hay otra razón? ¿Qué espera Dios de nosotros?
Las respuestas se encuentran en otras importantes profecías.
Bendiciones y maldiciones
¿Qué piensa de la profecía bíblica? La mayoría de las personas la ignora. ¿Sabía que un tercio de la Biblia es profecía? Dios la inspiró y la preservó en las Escrituras por muchas razones importantes.
El propósito más importante de la profecía bíblica es revelar a Dios. Revela la poderosa mano de Dios en los acontecimientos mundiales, nos advierte de las consecuencias de desafiarle, muestra Su misericordia y revela Sus planes. Cuando vemos que las profecías de Dios se cumplen, ¡debemos reconocer Su poder, pensar profundamente en ello y crecer en temor y respeto hacia Él!
Un mensaje constante de la profecía bíblica es que cuando obedecemos y servimos a Dios, recibimos bendiciones; y cuando desobedecemos y le rechazamos, recibimos maldiciones. Lea Levítico 26 y Deuteronomio 28, donde se especifican esas bendiciones y maldiciones, y dese cuenta de que EE UU es el principal de los descendientes modernos del antiguo Israel, a quien Dios dio esas promesas.
El hecho es que EE UU está disfrutando cada vez menos de estas bendiciones y está sufriendo cada vez más de estas maldiciones: desastres meteorológicos, plagas agrícolas, enfermedades y males, promiscuidad y ruptura familiar, deuda disparada, fronteras porosas, débil aplicación de la ley, voluntad nacional quebrantada, derrota en la guerra. Los problemas a los que se enfrenta este país no son sólo el resultado de un puñado de líderes malvados. ¡Son señales de pecados nacionales que están despertando la profunda ira de Dios!
Sin embargo, la profecía muestra que algunas de estas maldiciones van a disminuir bajo el liderazgo de Donald Trump. Podemos esperar que esto ocurra. ¿Se debe esto a que la nación se está volviendo más justa y agradable a Dios?
En realidad, la Escritura es clara en que hay momentos en que Dios bendice a pesar de los pecados del pueblo. El reinado de Jeroboam ii en el antiguo Israel fue uno de esos momentos. La nación pecadora se encontraba en un tiempo de amarga aflicción y a punto de ser destruida. Sin embargo, Dios detuvo a las fuerzas que buscaban borrar el nombre de Israel y salvó a la nación por la mano del rey Jeroboam. Israel hizo retroceder a sus enemigos, las fronteras de la nación se expandieron y su pueblo prosperó magníficamente (2 Reyes 14:25). Este giro no se produjo tras un arrepentimiento nacional o un renacimiento espiritual. Simplemente demostró la inmensa misericordia y el amor de Dios ¡a pesar de sus continuos pecados!
Dos de los profetas de Dios que estuvieron activos durante este periodo fueron Amós y Oseas (Amós 1:1; Oseas 1:1). Los mensajes de estos dos hombres son especialmente relevantes para EE UU hoy. Ambos revelan una dolorosa verdad que debemos entender: incluso en un tiempo de creciente prosperidad, ¡hay graves pecados nacionales que Dios tiene la intención de castigar!
De Obama a Trump
Una segunda profecía que he señalado durante los últimos cuatro años para mostrar que Donald Trump regresaría a la presidencia está en Amós 7. Este capítulo describe acontecimientos específicos que ocurrirán durante el reinado del Jeroboam de la era moderna.
Los versículos 1-6 muestran la ira de Dios hacia el Israel nacional y Su intención de castigarlo severamente. El contexto muestra que, como explico en Estados Unidos bajo ataque, el motivo de Su ira es la destrucción causada por Barack Obama, instigada por los pecados del pueblo estadounidense. ¡EE UU realmente ha estado bajo ataque! Pero los versículos 3 y 6 muestran a Dios en realidad cediendo, mostrando misericordia y absteniéndose del castigo inmediato.
A partir del versículo 7, sin embargo, hay un cambio hacia el reinado de Jeroboam, una indicación de que Dios silenciaría a Obama (artículo, página 27).
Entre los versículos 6 y 7, se puede insertar la profecía de 2 Reyes 14:26-28. ¡Se trata de una dramática intervención de Dios en la política estadounidense! Dios detuvo la obra destructiva de este hombre que estaba “transformando fundamentalmente” el país destruyendo sus principios fundacionales, e instaló a un hombre que ama a EE UU y ha demostrado un tremendo valor para luchar contra esas fuerzas ruinosas.
¡Mire lo que el Sr. Trump ha soportado durante los últimos nueve años! No conozco a ningún otro hombre que estuviera dispuesto a resistir una oposición tan feroz e implacable. Y mire lo que ha logrado. En muchos aspectos, ha hecho una gran labor. Dios ha podido utilizar su talento, su capacidad y su ferviente pasión para luchar contra los enemigos de EE UU, especialmente los de dentro, para salvar a este país temporalmente. ¡Eso es evidente y digno de contemplar! Espero que esto ocurra de forma aún más dramática durante su segundo mandato.
Esto hace que los siguientes versículos de la profecía de Amós, cuando pasa a la era de Jeroboam, sean particularmente chocantes: “He aquí el Señor estaba sobre un muro hecho a plomo, y en su mano una plomada de albañil. (...) Y el Señor dijo: He aquí, yo pongo plomada de albañil en medio de mi pueblo Israel; no lo tolaré más” (versículos 7-8). En otras palabras, Dios dará una última advertencia, ¡y entonces el tiempo de la misericordia habrá terminado! ¡Él sigue enfadado, sigue planeando castigar a la nación!
En el versículo 9, viene esta impactante declaración: “Los lugares altos de Isaac serán destruidos, y los santuarios de Israel serán asolados, y me levantaré con espada sobre la casa de Jeroboam”.
¡Piense en esto! Aquí Dios acaba de obrar maravillosos milagros para devolver a este hombre al poder, silenciar a sus enemigos y liderar un impresionante resurgimiento nacional. Sin embargo, en el mismo contexto, ¡Dios dice que está a punto de traer la espada contra la familia de Jeroboam!
¿Por qué está Dios tan molesto? Si usted sólo observa estos eventos físicamente, sencillamente no los entenderá. Dios proporciona estas advertencias proféticas para darnos Su perspectiva. Lo ha estado haciendo durante los años de Obama, luego los de Trump y los de Biden; y lo está haciendo ahora mismo, con este resurgimiento de Trump.
Estudiemos primero el contexto proporcionado por Amós y Oseas. Luego recogeremos más detalles específicamente sobre Jeroboam.
Los pecados de EE UU
Amós 6 muestra a la gente disfrutando de grandes lujos a pesar de las terribles maldiciones que pesan sobre la tierra: “Beben vino en tazones, y se ungen con los ungüentos mas preciosos; y no se afligen por la quebramiento de José” (versículo 6). José es el patriarca de Manasés y Efraín, los nombres que la profecía bíblica utiliza para EE UU y Gran Bretaña. Hay una profunda aflicción en nuestras naciones: desintegración familiar, drogas, pornografía, inmoralidad, endeudamiento, inmigración descontrolada, violencia y delincuencia. Deberíamos estar desconsoladospor esta aflicción, por el desmoronamiento y la destrucción moral y espiritual. El presidente Trump ha prometido solucionar algunos de estos problemas. ¿Hasta qué punto se duele la gente por esta aflicción? El tiempo que se avecina revelará mucho sobre el carácter de EE UU.
Piense en los paralelos entre este período en el antiguo Israel y EE UU hoy.
El Anchor Bible Dictionary [Diccionario bíblico Anchor] dice que la descripción de Amós de los elaborados banquetes y “su referencia a las mujeres ricas de Israel como las ‘vacas de Basán’ (Amós 4:1), engordadas con su riqueza y seguridad”, sugiere un período de “prosperidad que envolvía a la familia real y a miembros prominentes de la sociedad, pero que no se extendía a los pobres. Es esta distribución desigual de la riqueza (...) la que creó la atmósfera para los crímenes sociales que Amós aborrecía tan violentamente”.
“Además, consideraban su riqueza y seguridad como evidencia de que [Dios] estaba complacido”, continúa este comentario. Espero ver aún más de esto en el futuro a medida que la nación experimente una recuperación durante el segundo mandato del presidente Trump. “ La gente (...) estaba razonando al revés: su prosperidad demostraba que eran justos”. Esté atento a esta actitud en EE UU en el futuro. Dios nos dice que busquemos la justicia, y las bendiciones materiales vendrán después.
Antiguamente, el pueblo daba prioridad a la riqueza. Esto era “totalmente aborrecible para [Dios], según el profeta”, dice el Anchor Bible Dictionary. “La conducta en el mercado siempre debe ajustarse a la actitud en el lugar santo...’ y la de Israel no lo hacía. Amós condenó la injusticia social, la opresión de los pobres y la falta de valores morales o éticos por parte de los ricos y poderosos. Según Amós, el portavoz de [Dios], Israel era una sociedad violenta, opresiva y explotadora. (...) Los ricos falsificaban pesas y medidas (8:5) y comerciaban deshonestamente (8:6). Incluso los tribunales, el último bastión de esperanza para los pobres, eran corruptos. Los jueces eran sobornados para engañar a los pobres y quitarles lo poco que tenían (2:7; 5:10, 12). De hecho, Israel ya no era capaz de actuar con justicia (3:10; cf. 5:7, 24; 6:12). La verdad y la honestidad ahora eran odiadas” (ibíd.). ¿Hasta qué punto puede usted reconocer estos pecados en EE UU actualmente? ¡Isaías 1:5-6 profetiza sobre la enfermedad moral y espiritual que infecta a EE UU desde los niveles más altos del liderazgo hasta el ciudadano común más bajo!
Amós 6:8 dice, “[El Eterno] juró por sí mismo, [el Eterno] Dios de los ejércitos ha dicho: Abomino la grandeza de Jacob, y aborrezco sus palacios...”. ¡Lo que nuestra nación estima en gran manera, Dios lo aborrece! ¡Lo que Israel exalta, Dios lo odia ¿Ve usted las cosas como Dios las ve? ¿Odia las mismas cosas que Dios odia? ¿Aborrece los males y pecados de esta sociedad?
Recuerde, ¡este es un libro del tiempo del fin, específicamente para nuestros días! Piense seriamente en estas advertencias de Amós mientras observa lo que sucede a continuación en EE UU. La prosperidad por sí sola no indica rectitud.
Hay algunas señales de un esfuerzo por rechazar algunos males que han infectado a EE UU y fortalecer la fibra moral de la nación. Ese es sin duda un paso en la dirección correcta. Sin embargo, EE UU tendrá que tomar muchas más medidas similares para evitar los pecados que atraparon a Israel bajo Jeroboam en la antigüedad.
El profeta Oseas pinta el mismo cuadro. “Oseas comenzó a profetizar al final de un período de prosperidad material bajo el rey Jeroboam ii de Israel (2 Reyes 14:23-27)”, dice la Biblia de estudio de palabras clave hebreo-griego. “Pero, desafortunadamente, durante la mayor parte de la vida de Oseas, el pueblo estuvo espiritualmente en bancarrota”. Sus líderes les permitieron practicar la idolatría (2 Reyes 15:35; 2 Crónicas 27:2) y cometer ‘fornicación’ espiritual contra el Eterno (Oseas 1:2; 2:8; 4:12-15). Se negaron a reconocer que Dios les había proporcionado la riqueza que poseían (2:8). De hecho, atribuían su prosperidad a los ídolos (2:5; 10:1). La gente se había vuelto codiciosa y avara, oprimiendo a los que menos podían defenderse (4:2; 10:13; 12:6-8)”. Nuevamente: ¿reconoce la disparidad entre la riqueza material de EE UU y la bancarrota espiritual?
En ese período de la historia de Israel, Dios envió profetas para exponer y condenar a las personas por sus pecados y para advertirles sobre las consecuencias que esos pecados traerían. Dios está haciendo lo mismo hoy. ¿Escuchará usted a Dios?
El rey Jeroboam II
Antiguamente, Dios utilizó a Jeroboam ii para salvar temporalmente a Israel (2 Reyes 14:26-27). Sin embargo, esto es lo que dice ese pasaje profético sobre el propio rey: “... comenzó a reinar Jeroboam hijo de Joás sobre Israel en Samaria. (...) E hizo lo malo ante los ojos de [el Eterno], y no se apartó de todos los pecados de Jeroboam hijo de Nabat, el que hizo pecar a Israel” (versículos 23-24).
Antes de descartar esto, recuerde que este pasaje es lo que Dios ha estado enfatizando para mostrar que Donald Trump volvería a la presidencia. Este Jeroboam moderno luchó para regresar —tal como Dios profetizó (versículo 28)— y ahora debemos prestar mucha atención a cómo Dios evalúa la situación y lo que Él dice que sucederá a continuación.
Muchas personas están poniendo su fe en el nuevo presidente y están emocionadas por los cambios que él promete hacer. Muchos de esos cambios son buenos y revertirán parte de la amarga aflicción que ha sufrido EE UU. Pero ninguno de ellos sustituye al arrepentimiento nacional que debe producirse para reemplazar las maldiciones y los castigos que nos esperan con las duraderas ¡bendiciones de Dios!
La gente espera que Donald Trump solucione los problemas de EE UU. ¡Ningún hombre puede lograr lo que el Sr. Trump cree que puede!
Dios quiere hacer que el resurgimiento temporal de EE UU sea permanente. Pero eso sólo ocurrirá si nosotros, como pueblo, nos arrepentimos de verdad, genuinamente, y nos volvemos a Dios, y eso incluye al presidente.
De nuevo, en Amós 7:9, Dios advierte: “... me levantaré con espada sobre la casa de Jeroboam”. Este rey tiene muchos pecados, y si no se arrepiente, ¡Dios le enviará la espada! ¡Esta es la realidad!
Ese versículo también dice “los santuarios de Israel serán asolados”. ¿Qué significa eso? Los santuarios son lugares de adoración. Esta es una profecía sobre la religión de EE UU. Dios está tan disgustado con el estado de nuestra religión que ¡Él está advirtiendo que nuestros santuarios están a punto de ser asolados!
Dios advierte repetidamente en la Escritura sobre los peligros de la religión falsa, incluso la religión que utiliza el nombre de Jesucristo. El apóstol Pablo, por ejemplo, advirtió de los “falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan como apóstoles de Cristo. Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz. Así que no es extraño si también sus ministros se disfrazan como ministros de justicia…” (2 Corintios 11:13-15). Cristo Mismo dijo: “¿Por qué me llamáis, Señor, Señor, y no hacéis lo que yo digo? (...) Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo [Cristo] soy el Cristo; y a muchos engañarán” (Lucas 6:46; Mateo 24:5). Muchas personas que se consideran religiosas no saben nada sobre la Biblia. ¡Debemos tener discernimiento en cuanto a quién seguimos!
Aquí en Amós 7 hay una confrontación entre uno de los asesores espirituales de Jeroboam y el profeta Amós. Este “sacerdote Amasías, de Bet-el” es una figura religiosa de confianza, pero es un sacerdote falso y un enemigo de Dios (Explico específicamente acerca de este hombre en mi folleto El león ha rugido).
¡Esta profecía muestra una terrible señal de advertencia de algo muy malo en la administración de Jeroboam! ¿Cómo es posible que un hombre así ejerza tanta influencia y aun así espere recibir el respaldo y el apoyo de Dios?
Este “sacerdote de Betel” reprende al profeta de Dios y le dice: “Vidente, vete, huye a tierra de Judá, y come allá tu pan, y profetiza allá; y no profetices más en Bet-el [una referencia a la ciudad capital, que podríamos comparar con Washington, D. C., en la actualidad], porque es santuario del rey, y capital del reino” (versículos 12-13). El “santuario del rey” es un lugar de culto que pertenece al rey. El presidente Trump tiene muchos seguidores entre los evangélicos y los católicos. Hoy en día, muchos cristianos en EE UU buscan liderazgo en este hombre. Algunas personas creen que EE UU está en la cúspide de un renacimiento religioso. Pero usted necesita conocer la Biblia y cuidarse de la religión que sólo tiene “apariencia de piedad”; Dios nos dice: “a estos evita” (2 Timoteo 3:5).
Si usted entiende esta profecía, puede reconocer que hay algo mal en esta religión. Piénselo: ¡describe una confrontación entre el líder religioso del rey y un verdadero profeta de Dios! El mensaje de Amós no era popular. Ese profeta tuvo que defender valientemente a Dios en una época de un rey fuerte y popular, una época de prosperidad, una época en la que la religión, de algún modo, estaba en ascenso, ¡y dar la advertencia final de Dios antes de que la nación cayera!
Recuerde, ¡esto es profecía para hoy!
¿Hará caso de la advertencia de Dios?
La última oportunidad de EE UU
Lamentablemente, Amós 7 profetiza que la mayoría de las personas no harán caso de la advertencia de Dios. El versículo 10 muestra a Amasías diciéndole al rey Jeroboam: “Amós se ha levantado contra ti en medio de la casa de Israel; la tierra no puede sufrir todas sus palabras.”
Antiguamente, la gente no podía soportar el mensaje de Amós. ¿Pueden soportarlo ahora? ¿Puede soportarlo usted?
Esta profecía advierte que los estadounidenses estarán enredados con Jeroboam y no querrán escuchar acerca del pecado y el castigo. ¡Existe un peligro real cuando las personas cierran sus oídos a la corrección de Dios! Si las personas no aprenden las lecciones de las maldiciones que hemos sufrido, si no examinan sus vidas y hacen cambios, habrá graves consecuencias.
Cualquiera que crea que todo irá bien, ahora que Trump ha vuelto al poder, ¡debe prestar atención! Dios profetiza lo contrario. Él dice que las personas deben arrepentirse. ¡Él lo ha advertido muchas veces, y ahora está dando Su última advertencia! Él no lo tolerará más.
Los problemas de EE UU son mucho más profundos de lo que Donald Trump puede resolver. Esta nación ha abandonado a Dios. EE UU tiene tantos problemas, ¡que uno pensaría que millones de personas se estarían volviendo hacia Dios! Si no hay arrepentimiento, el resurgimiento de Jeroboam se extinguirá, ¡y el resultado no será nada parecido a lo que la gente espera!
¿Qué tan enojado está Dios? Amós tiene algunas de las advertencias más duras de cualquier profeta en la Biblia sobre las horribles maldiciones que están a punto de descender sobre nuestra nación (p. ej., Amós 3:11-12; 5:3; 6:9-11). Amós 1 y 2 describen un “fuego” nuclear (1:4, 7, 10; 2:2, 5) que está a punto de envolver a EE UU, ¡junto con varias otras naciones! La Biblia Anchor dice que todas estas profecías se refieren a “un holocausto cósmico, no sólo a varias invasiones que acabarían con estos países uno por uno”. ¡Se avecina una guerra nuclear, principalmente en un ataque a EE UU y Gran Bretaña!
¿Por qué es tan extremo el castigo? En Amós 4:11, Dios compara esta conflagración nuclear con el fuego que destruyó Sodoma y Gomorra: ¡“Fuego de parte de [el Eterno] desde los cielos”! (Génesis 19:24). ¡Dios destruyó esas ciudades por su absoluta inmoralidad! ¿No debería el castigo de Dios sobre Sodoma hacernos pensar dos veces antes de caer en los mismos pecados de los que ellos eran culpables? ¡A menos que haya un verdadero arrepentimiento, Dios nos castigará como lo hizo con Sodoma!
¡Muchas profecías bíblicas advierten de esta pesadilla! (p. ej., Isaías 1:9; Jeremías 50:40; Ezequiel 16:49-50; 2 Pedro 2:6; Judas 7). Jesucristo mismo dijo de nuestros días: “Asimismo como sucedió en los días de Lot; comían, bebían, compraban, vendían, plantaban, edificaban; mas el día en que Lot salió de Sodoma, llovió del cielo fuego y azufre, y los destruyó a todos. Así será el día en que el Hijo del Hombre se manifieste” (Lucas 17:28-30).
Dios está salvando temporalmente a EE UU de la mano de Donald Trump. ¡Podemos estar muy agradecidos por esto! Pero ¿por qué está Él haciendo esto? No por la rectitud de la nación. No para que pongamos nuestra fe en los políticos o en el proceso político. ¡Dios está salvando a EE UU para darnos una última oportunidad de arrepentirnos y volvernos a Él! Él está creando cierta estabilidad para proporcionar a Su profeta y a Su obra los medios para anunciar una última advertencia.
El destino de Amós
¡Las profecías de Dios para EE UU, así como para Gran Bretaña y el Estado judío en el Oriente Medio, son verdaderamente horrorosas! Dios advierte sobre un asedio económico, ciudades siendo consumidas por el fuego y la violencia, y de cosas aún peores. Usted puede leer sobre esto en el libro de Herbert W. Armstrong Estados Unidos y Gran Bretaña en profecía.
“¿Se tocará la trompeta en la ciudad, y no se alborotará el pueblo?…” (Amós 3:6). ¡Este es un momento para tocar la trompeta de advertencia! ¡La gente en las ciudades debería tener miedo, especialmente si saben lo que está a punto de suceder en las ciudades del Israel moderno!
Los versículos 7-8 dicen: “Porque no hará nada el Señor Soberano, sin que revele su plan a sus siervos los profetas. Cuando ruge un león, ¿quién puede evitar tener miedo? Cuando habla el Señor Soberano, ¿quién puede dejar de proclamar su mensaje?” (traducción nuestra de la Biblia Good News). ¿Por qué ruge Dios? Para intentar que la gente cambie sus caminos ¡y así evitar esos castigos! ¡La gente debe oír y responder o pagar un precio aterrador!
¿Cómo ruge Dios? Él siempre lo hace a través de Su pueblo leal. “Ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada” (2 Pedro 1:20). Dios revela el significado de sus profecías a Sus siervos, que luego tienen la responsabilidad de dar a conocer ese entendimiento al mundo. Eso es lo que hizo antiguamente a través de Amós y Oseas. Hoy, Él trabaja a través de Su profeta del tiempo del fin y de la Obra que le apoya.
Reanudemos la historia de Amós 7 para ver a dónde nos lleva este fuerte mensaje de advertencia. En un enfrentamiento con el siervo de Dios, el falso sacerdote de Jeroboam, Amasías, dirá: “Vidente, vete, huye a tierra de Judá, y come allá tu pan, y profetiza allá” (versículo 12). Una vez más, esto demuestra que algo anda terriblemente mal con Jeroboam al tener a un hombre como ese guiándolo espiritualmente. ¡Este hombre horrible le dirá al pueblo de Dios que se vaya! ¡Esto indica que hay tal hostilidad hacia el mensaje de Dios que el pueblo de Dios será exiliado!
Amós 8:11 habla de “hambre [en] la tierra, no hambre de pan, ni sed de agua, sino de oír la palabra de [el Eterno]”. ¡La gente no podrá escuchar el mensaje de Dios porque el pueblo de Dios es silenciado y expulsado!
Amós se enfrentó a ese falso ministro y le dio una profecía final: “Por tanto, así ha dicho [el Eterno]: Tu mujer será ramera en medio de la ciudad, y tus hijos y tus hijas caerán a espada, y tu tierra será repartida por suertes; y tú morirás en tierra inmunda, e Israel será llevado cautivo lejos de su tierra” (Amós 7:17). ¡Lo único que impedirá que esto suceda en nuestros días es el arrepentimiento nacional!
Su responsabilidad
Usted acaba de ser testigo del espectacular cumplimiento de una profecía. ¡Dios preservó y protegió a un hombre que era universalmente considerado un cadáver político! Contra todo pronóstico, Dios le exaltó de nuevo a la presidencia de forma impresionante. La profecía dijo que ocurriría, y así ha sido.
Esto debería aumentar su fe en las profecías bíblicas, ¡incluso en las desfavorables! Así como se cumplió la palabra de Dios sobre el regreso de Trump, ¡también se cumplirán las profecías de la caída de EE UU! Dios dice: “Así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para [lo] que la envié” (Isaías 55:11).
Dios está advirtiendo hoy, y es Su última advertencia antes de que comience la Gran Tribulación. Jesucristo dijo: “Porque habrá entonces gran tribulación, cual no la ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá” (Mateo 24:21).
La gente realmente piensa que de alguna manera pueden cambiar todo, resolver todos los problemas y crear una nueva época dorada en EE UU y el mundo. Sin embargo, ¡la realidad es que estamos en los últimos días antes del peor sufrimiento que jamás haya habido en la Tierra!
La gente llegará a ver que necesita a Dios verdadera y profundamente. Espero y oro que lleguen a reconocer esto pronto; de lo contrario, lamentablemente, la única forma de llegar a la mayoría de la gente será a través de un sufrimiento indescriptible.
Esto no tiene por qué ser así para usted. Escuche la advertencia de Dios mientras la entregue a través de “sus siervos los profetas”. Utilice este resurgimiento, esta calma antes de la tormenta, para arrepentirse y volverse a Él.
Esta es la razón por la que Dios está orquestando todos estos eventos cuidadosamente. No es meramente para mostrar Su poder, aunque ciertamente lo hace. Es para atraer a la gente al arrepentimiento. “… Vivo yo, dice [el Eterno] el Señor, que no quiero la muerte del impío, sino que se vuelva el impío de su camino, y que viva. Volveos, volveos de vuestros malos caminos; ¿por qué moriréis, oh casa de Israel? (…) Buscad a [el Eterno] mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano” (Ezequiel 33:11; Isaías 55:6).
Si usted se vuelve de los caminos que traen el juicio de Dios y apoya la Obra del Amós moderno que está proclamando Su advertencia, entonces ¡vivirá! Dios protegió a Donald Trump milagrosamente, ¡y promete proteger también a su pueblo fiel! Y los utilizará para ayudar a Jesucristo a establecer un Reino que sustituya y supere a todos los reinos de este mundo.
La era dorada que promete Donald Trump es ilusoria. Pero la era dorada que Dios Mismo promete es segura, ¡y está casi aquí!